Obra de teatro Jugar futbol, si pero también estudiar

Titulo: Jugar fútbol, si pero también estudiar

Autor: Cesar de León E.

Personajes: Don Javier, Hugo

Categoría: Obra de teatro de 2 personajes

jugando futbol

Narrador: Hugo, era un joven que no pasaba de los 14 años, pero que desde que su madre había fallecido unos años atrás, había encontrado en el deporte, una escapatoria para la tristeza, algo que su papa, Don Javier había aceptado y que pensaba que era como una terapia, para aliviar la ausencia de su madre, los años estaban pasando y Don Javier, veía como, lo que era un pasatiempo, se estaba volviendo parte de la vida de su hijo, y aunque le gustaba que fuera así, veía como paulatinamente, las notas o calificaciones en el colegio, cada día iban más en picada.

Acto 1

Don Javier: Hugo, ¿qué tal te va en el entrenamiento, hijo?, pase ya tarde para ver si te recogía, y no te vi por ningún lado.

Hugo: Padre, es que me fui con un compañero a tirar penales, para practicar, siempre lo hago, después de los entrenamientos, esto con el fin de ser mejor cada día mas.

Don Javier: Me da gusto que pienses así, pero te quería comentar algo que me angustia.

Hugo: Dime padre, Cual es tu comentario, que te angustie de esa manera, ya que nunca me habías comentado nada.

Don Javier: El comentario es sobre tus calificaciones.

Narrador: En ese momento, Hugo dejo todo lo que estaba haciendo y con cara un tanto molesta, le comento a su padre, la necesidad de seguir entrenando cada día mas, para poder llegar a ser alguien en el tan competido ramo del fútbol y de todos los deportes, a lo que Don Javier le contesto:

hugo jugador

Acto 2

Don Javier: Nadie te quita que sigas entrenando, estoy de acuerdo contigo, en que el que más entrena, más preparado para el futuro estará, pero no es un pretexto para el estudio dejar.

Hugo: Ya desde hace tiempo, pero no encontraba el momento ideal para decirte, lo que te tengo que decir.

Don Javier: Que me tienes que decir (con un tono alto y molesto).

Hugo: Te quiero decir, que he tomado la decisión, de dejar el estudio, ya que a lo que me quiero dedicar, el estudio de nada me servirá.

Don Javier: Y ¿piensas que con solo querer, hacer tu santa voluntad, lo voy a aceptar?

Hugo: Pero papa, de que me sirve matarme para estudiar, algo que nunca voy a ver en la vida.

Don Javier: Probablemente así sea, pero lo que cuenta, es que estés preparado para todo en la vida, y este tema no se vuelve a tocar.

Hugo: Como lo quieras padre.

Narrador: Hugo se tragó la saliva y el orgullo, pero no daría su brazo a torcer, tan fácilmente, de a poco a poco, dejaría de asistir al colegio, sin decirle nada a su padre, para esas horas perdidas, como él les decía, aprovecharlas para seguir entrenando.

lesion

Acto 3

Don Javier: Hijo, me has defraudado, y sabes que todo, te lo he dado, ahora que me entere que tienes días sin ir a la escuela, siento que me has fallado, con gusto he pagado las clases en la academia de fútbol, para que te prepares a conciencia, pero sin decirme nada, te has salido de la escuela y me obligas a tomar una decisión.

Hugo: Pero si yo te lo advertí, no sé porque te toma, por sorpresa, si lo que quiero hacer en mi vida, es jugar fútbol, y ser el más grande exponente de ese deporte, y el estudio solo me quita el tiempo valioso, que podría estar tomando, para prepararme cada día mas.

Don Javier: He pasado por la academia de fútbol, y al igual que tú, tome la determinación de dejar de pagar, lo único que te pedía a cambio, por tenerte ahí, era la de cumplir con tu obligación de estudiar, y no pudiste con ella, ahora tendrás que trabajar, para tus clases de deporte, poderte pagar.

Hugo: Me pondré a trabajar, no te preocupes, que yo solo a mis 14 años, se me valer.

Narrador: Y Hugo salió de su hogar, y su padre no lo vio por varios días, y aunque le dolía en el alma lo que había hecho y el no saber de su único hijo, sabia, que si era blando con el tema del estudio, nunca podría tener control de la situación.

copa jugador

Acto 4

Hugo: Hola padre mío, creo que has ganado, por mi edad e inexperiencia, nadie me quiere contratar, y debido a esto, ni he podido entrenar, has ganado la batalla.

Don Javier: Hijo, si esto no es una guerra.

Hugo: Entonces ¿qué es? ¿Una lección?

Don Javier: Es aprendizaje, es vivir, es saber hacer caso a tus mayores, los que ya lo vivieron, porque crees que desde que murió tu madre, te puse en la academia, sabía que eso te serviría de terapia, cuando vi que te gustaba, en mi mente supe que a eso te dedicarías, pero también sé que el deporte es bueno pero cruel, una lesión que sufras, y ahí terminaría tu carrera de deportista.

Hugo: No lo había visto de esa manera.

Don Javier: Claro que no, para eso soy tu padre, para abrirte los ojos, en lo que tú no puedes ver, existen miles de ejemplos de buenos jugadores que el vicio les gano, o que una lesión los dejo fuera del equipo y que están de vendedores o albañiles, porque nunca estudiaron, y eso no lo quiero para ti, quiero que seas lo que quieres ser, pero que también tengas una segunda opción en la vida.

Hugo: Gracias papito, ya hable con la directora del plantel, y como no había pasado mucho tiempo, me volvió a aceptar, si tú me perdonas, me quiero a mi casa regresar.

Don Javier: Esta es tu casa, hijo mío, y no tengo nada que perdonar, yo también he hablado el día de ayer con tu entrenador de la academia, para saber si habías vuelto, y me ha pedido que regreses, con media beca, ya que eres de lo mejor en su plantel.

Narrador: Y así padre e hijo volvieron a estar de nuevo juntos, cada uno con sus responsabilidades, el futuro depende de cada uno de nosotros, y probablemente Hugo se convierta en el ídolo que el país necesita, pero también existe la gran posibilidad de que no sea así, y su padre con esta acción, le ha ayudado a su hijo a decidir.

Sol la llama y el pequeño niño andino Atipaj

 

andinos pueblos

Titulo: Sol la llama y el pequeño niño andino Atipaj
Autor: Cesar de León E.
Personajes: Atipaj (niño), Sol (llama), Sathiri (padre) puma
Categoría: Obra de teatro

Narrador: Atipaj un niño de los andes peruanos, que vivía con sus padres, siempre su sueño fue el de encontrar una llama que lo quisiera como fiel compañero que el quería ser, hijo de campesinos que tenían rebaños, su padre siempre le comento que llegaría el día que un animal como la llama, se acercaría a el.

Acto 1

Atipaj: Dios quiero que me mandes a mi compañero, para poder jugar con el, seré un digno amigo, y lo sabre proteger muy bien.

Sathiri: Nunca dejes de buscar, hijo mio, que nuestro dios, algún día te va a recompensar, las buenas acciones que en nuestra vida tenemos, el dios que nos protege, siempre las tiene presentes.

Atipaj: Gracias padre mio, yo seguiré esperando, y por lo pronto te ayudare a cuidar, tu extenso rebaño de llamas, y en alguna de ellas se que mi amigo, llegara.

Sathiri: No te preocupes hijo, que solo el destino a tus preguntas, respuesta tendrá, por lo pronto no desesperes, que sera el animal, el que a ti te encontrara.

Narrador: Pasaron los días que se volvieron semanas y meses, y Atipaj ya el tema nunca con su padre todo, cuando menos lo esperaba, su padre una encomienda le dejo: buscar a una hembra preñada, que se había separado del rebaño, y que tenia miedo que los depredadores, la fueran a matar.

sol la llama

Acto 2

Sathiri: Atipaj vete a la pradera a buscar la hembra preñada, que temo por su vida, esta llama, la vi muy mala y creo que se retiro a parir por el monte

Atipaj: A la orden, padre mio, me ausentare el tiempo que sea necesario, y no volveré hasta que tenga noticias del animal

Sathiri: Lleva contigo las armas que necesites, ya que los depredadores, no solo a las llamas, pueden atacar, si tienen oportunidad, nuestras vidas también nos querrán quitar.

Atipaj: Nuestro dios en mi travesía, me acompañara, tenlo por seguro, que al animal en mis brazos, me veras

Narrador: Así el ya no tan pequeño Atipaj, su travesía emprendió, buscando por montañas y praderas, al animal que en su vientre un hijo engendro, pero lo que vería, nadie lo prepararía, solo su con su honda y un arco, el camino curso.

Acto 3

Atipaj: No puedo a mi padre defraudar, esa hembra de llama, tengo que encontrar, esto antes de que algún depredador, la mate y no pueda parir, la cría que lleva dentro de su vientre, y que quiere la luz del sol, ver y empezar a vivir,

Atipaj: Ya llevo días buscando, y las huellas del animal son frescas, pero se nota que arrastra las patas, signo de debilidad en la hembra, me tengo que apurar, sino esa llama, no la cuenta.

Narrador: Y Atipaj, llego a uno de los cerros mas altos de la región, cuando estuvo en la cima, claramente a la llama, a lo lejos vio, se veía cansada, y con la mirada perdida, por lo que no se pudo dar cuenta, que un puma la seguía, a lo que Atipaj, empezó a descender, para evitar la masacre, que estaba por suceder.

andino niño

Acto 4

Atipaj: Puma maldito, no te puedes comer a mi animal, que lleva dentro una criatura, que aun no ve la luz del sol.

Atipaj: Por eso mi padre, me recomendó, no dejar mi honda, para salvar a la llama, me llevare estas piedras, para ahuyentar al depredador

Puma: Muy tarde muchacho andino, (le grito) este animal es mi cena y nada ni nadie, lo podrá evitar

Atipaj: Ya has matado a la hembra, hambre no pasaras, aléjate del cuerpo, para a la cría salvar

Puma: ¿Quien te crees tu para darme ordenes, humano altanero, tu raza se cree superior, no saben que de un zarpazo también a ti te puedo matar?

Atipaj: De eso no me cabe la menor duda, dios te dio unas garras, para poder tu vida defender, pero a mi me dio inteligencia y herramientas, con lo cual te puedo vencer

Narrador: Al ver que se comería también a la cría, Atipaj una decisión tomo, y fue la de utilizar su honda para ahuyentar al depredador, empezó a darle vueltas, y el puma sigiloso empezó a correr, para atacar a Atipaj, a quien no podría vencer, un solo disparo en el cuello le dio, al puma herido, mejor se marcho, el niño andino, al cuerpo de la llama llego, con su cuchillo afilado, la cría saco, dando un masaje para darle calor, el sol en forma de un lunar en una pierna Atipaj noto, y a la cría le dijo: si te logras el nombre de “Sol” te daré, y si quieres mi amigo puedes ser, en ese momento el animal sus ojos abrió, y aun con lagrimas por lo que sabia le había sucedido a su madre, a Atipaj al oído, murmuro:

puma andino

Acto 5

Sol: Eres mi padre, mi hermano y mi amigo, mi vida salvaste, mi vida te pertenece y siempre estaré contigo.

Atipaj: Ninguna pertenencia, eres mi amigo y juntos llegaremos, te cargare el trayecto, que débil aun te veo, te subiré en mis hombros y te presentare a mi padre, que fue el que me mando, y ahora se por que lo hizo, sabia que en el vientre estarías tu, el sol que mi vida esperaba, y que le diera luz a mi camino.

Sathiri: Hijo mio, aun preocupado estoy, veo que traes a la cría, me imagino que la hembra no lo logro.

Atipaj: Si padre, muy tarde he llegado, y su vida no logre salvar, pero un recuerdo al puma, se tenia que llevar, quería tener la vida mía y la de mi amigo sol, algo que no podía permitir, y un golpe se llevo.

Sathiri: Ahora se que mi dios, me dio en sueños un buen consejo, el de enviarte por la llama, tu alma lleno, y la cría que llevaba en su vientre, tu cariño se gano

Sol: Atipaj mi vida ha salvado, y ahora es como mi hermano, mi vida daría con gusto por el, si la suya, peligro pudiera llegar a tener

Narrador: Y así el tiempo paso, Atipaj un hombre se volvió, y vio la magia de Sol su fiel compañero, que en la amistad se engendro, así supo que un hermano no siempre es de la misma sangre o raza, una hermandad puede llegar a crecer, entre cualquier ser vivo, que en la vida se pueda ver.