Sol la llama y el pequeño niño andino Atipaj

 

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Titulo: Sol la llama y el pequeño niño andino Atipaj
Autor: Cesar de León E.
Personajes: Atipaj (niño), Sol (llama), Sathiri (padre) puma
Categoría: Obra de teatro

Narrador: Atipaj un niño de los andes peruanos, que vivía con sus padres, siempre su sueño fue el de encontrar una llama que lo quisiera como fiel compañero que el quería ser, hijo de campesinos que tenían rebaños, su padre siempre le comento que llegaría el día que un animal como la llama, se acercaría a el.

Acto 1

Atipaj: Dios quiero que me mandes a mi compañero, para poder jugar con el, seré un digno amigo, y lo sabre proteger muy bien.

Sathiri: Nunca dejes de buscar, hijo mio, que nuestro dios, algún día te va a recompensar, las buenas acciones que en nuestra vida tenemos, el dios que nos protege, siempre las tiene presentes.

Atipaj: Gracias padre mio, yo seguiré esperando, y por lo pronto te ayudare a cuidar, tu extenso rebaño de llamas, y en alguna de ellas se que mi amigo, llegara.

Sathiri: No te preocupes hijo, que solo el destino a tus preguntas, respuesta tendrá, por lo pronto no desesperes, que sera el animal, el que a ti te encontrara.

Narrador: Pasaron los días que se volvieron semanas y meses, y Atipaj ya el tema nunca con su padre todo, cuando menos lo esperaba, su padre una encomienda le dejo: buscar a una hembra preñada, que se había separado del rebaño, y que tenia miedo que los depredadores, la fueran a matar.

sol la llama

Acto 2

Sathiri: Atipaj vete a la pradera a buscar la hembra preñada, que temo por su vida, esta llama, la vi muy mala y creo que se retiro a parir por el monte

Atipaj: A la orden, padre mio, me ausentare el tiempo que sea necesario, y no volveré hasta que tenga noticias del animal

Sathiri: Lleva contigo las armas que necesites, ya que los depredadores, no solo a las llamas, pueden atacar, si tienen oportunidad, nuestras vidas también nos querrán quitar.

Atipaj: Nuestro dios en mi travesía, me acompañara, tenlo por seguro, que al animal en mis brazos, me veras

Narrador: Así el ya no tan pequeño Atipaj, su travesía emprendió, buscando por montañas y praderas, al animal que en su vientre un hijo engendro, pero lo que vería, nadie lo prepararía, solo su con su honda y un arco, el camino curso.

Acto 3

Atipaj: No puedo a mi padre defraudar, esa hembra de llama, tengo que encontrar, esto antes de que algún depredador, la mate y no pueda parir, la cría que lleva dentro de su vientre, y que quiere la luz del sol, ver y empezar a vivir,

Atipaj: Ya llevo días buscando, y las huellas del animal son frescas, pero se nota que arrastra las patas, signo de debilidad en la hembra, me tengo que apurar, sino esa llama, no la cuenta.

Narrador: Y Atipaj, llego a uno de los cerros mas altos de la región, cuando estuvo en la cima, claramente a la llama, a lo lejos vio, se veía cansada, y con la mirada perdida, por lo que no se pudo dar cuenta, que un puma la seguía, a lo que Atipaj, empezó a descender, para evitar la masacre, que estaba por suceder.

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Acto 4

Atipaj: Puma maldito, no te puedes comer a mi animal, que lleva dentro una criatura, que aun no ve la luz del sol.

Atipaj: Por eso mi padre, me recomendó, no dejar mi honda, para salvar a la llama, me llevare estas piedras, para ahuyentar al depredador

Puma: Muy tarde muchacho andino, (le grito) este animal es mi cena y nada ni nadie, lo podrá evitar

Atipaj: Ya has matado a la hembra, hambre no pasaras, aléjate del cuerpo, para a la cría salvar

Puma: ¿Quien te crees tu para darme ordenes, humano altanero, tu raza se cree superior, no saben que de un zarpazo también a ti te puedo matar?

Atipaj: De eso no me cabe la menor duda, dios te dio unas garras, para poder tu vida defender, pero a mi me dio inteligencia y herramientas, con lo cual te puedo vencer

Narrador: Al ver que se comería también a la cría, Atipaj una decisión tomo, y fue la de utilizar su honda para ahuyentar al depredador, empezó a darle vueltas, y el puma sigiloso empezó a correr, para atacar a Atipaj, a quien no podría vencer, un solo disparo en el cuello le dio, al puma herido, mejor se marcho, el niño andino, al cuerpo de la llama llego, con su cuchillo afilado, la cría saco, dando un masaje para darle calor, el sol en forma de un lunar en una pierna Atipaj noto, y a la cría le dijo: si te logras el nombre de “Sol” te daré, y si quieres mi amigo puedes ser, en ese momento el animal sus ojos abrió, y aun con lagrimas por lo que sabia le había sucedido a su madre, a Atipaj al oído, murmuro:

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Acto 5

Sol: Eres mi padre, mi hermano y mi amigo, mi vida salvaste, mi vida te pertenece y siempre estaré contigo.

Atipaj: Ninguna pertenencia, eres mi amigo y juntos llegaremos, te cargare el trayecto, que débil aun te veo, te subiré en mis hombros y te presentare a mi padre, que fue el que me mando, y ahora se por que lo hizo, sabia que en el vientre estarías tu, el sol que mi vida esperaba, y que le diera luz a mi camino.

Sathiri: Hijo mio, aun preocupado estoy, veo que traes a la cría, me imagino que la hembra no lo logro.

Atipaj: Si padre, muy tarde he llegado, y su vida no logre salvar, pero un recuerdo al puma, se tenia que llevar, quería tener la vida mía y la de mi amigo sol, algo que no podía permitir, y un golpe se llevo.

Sathiri: Ahora se que mi dios, me dio en sueños un buen consejo, el de enviarte por la llama, tu alma lleno, y la cría que llevaba en su vientre, tu cariño se gano

Sol: Atipaj mi vida ha salvado, y ahora es como mi hermano, mi vida daría con gusto por el, si la suya, peligro pudiera llegar a tener

Narrador: Y así el tiempo paso, Atipaj un hombre se volvió, y vio la magia de Sol su fiel compañero, que en la amistad se engendro, así supo que un hermano no siempre es de la misma sangre o raza, una hermandad puede llegar a crecer, entre cualquier ser vivo, que en la vida se pueda ver.