La niña de la escalera obra de teatro corta de 5 personajes

Titulo: La niña de la escalera

Autor: Cesar de León E.

Personajes: (5) Madre, Padrastro, Niño “A”, Niño “B”, Niña

Categoría: Obra de teatro de 5 personajes, ( adaptación de la leyenda: la niña en la escalera )

Narrador: Madre de 3 hijos, viuda en circunstancias no muy claras, la carga para esta madre que había perdido a su esposo en un accidente no muy claro, había dejado a la mujer con una carga muy difícil de llevar, no guardando un luto ni de meses, fácilmente consiguió la compañía de un tipo, de aspecto agrio, pero que le prometió, ser padre de sus 3 hijos y lo mas importante, no le faltaría nada, algo que había padecido, con su difunto esposo.

la niña de la escalera

Madre: Niños; he decidido reiniciar mi vida, su padre ya esta en la tumba y no puedo seguir con todos los gastos yo sola, el día de hoy por la noche, llegara un amigo, que de aquí en adelante sera como su padre, así que no quiero que le den motivos, para que se enoje y se portan bien.

Niño “A”: Madre pero si mi padre no tiene ni unos meses que acaba de morir, como nos haces esto, a quien vas a traer a nuestra casa?

Niño “B”: Mami, por que no nos quedamos nosotros solos, nosotros podemos ayudar con las tareas de la casa, mientras tu trabajas

Madre: Y mi vida que?, la voy a tener desperdiciada por su culpa, vean el ejemplo de su pequeña hermana que no reprocha nada de lo que esta pasando

Narrador: La niña, temerosa de la forma de ser de su madre, prefirió no emitir un comentario, de lo que estaba pasando, solo acepto lo que le llego a su vida.

Niña: Madre, espero que este señor, te pueda dar lo que nuestro padre en vida no pudo, y lo respetaremos y honraremos si eso te hace feliz.

Narrador: Llego la noche y llego el que al tiempo seria el padrastro, y la mirada nunca la quito de la pequeña niña, el tipo era una persona amargada que no había podido mantener una relación estable, por sus constantes cambios de forma de ser, una inestabilidad que le costaba las relaciones de amor que tuvo en su vida.

Padrastro: Hola niños, no espero que me digan papa, eso no puede ser, pero espero poder ayudarlos y que en un tiempo me digan que soy su amigo, espero llevarme bien con todos ustedes y que haya armonía en el hogar.

Niño “A”: Si señor, esperamos que haga feliz a nuestra madre

Niño “B”: Y que nos lleve al parque como lo hacia nuestro padre, a jugar en los columpios que tanto nos gustaban.

Niña: Mucho gusto señor, de mi parte tendrá respeto y ninguna queja.

Madre: Hija dale un beso, que al tiempo llegara a ser tu papa

Narrador: Y así pasaron todos los niños a besar en la mejilla al padrastro, que la madre inconsciente les había impuesto, sin pensar, en sus hijos, y solo en su bienestar, había cambiado la vida de esos pequeños ángeles, que tenia en casa.

Pasaron los días, el padrastro se acomodo en la casa, y los problemas empezaron a llegar, el tipo de mal carácter, por cualquier motivo, les pegaba a los niños, pero tenia especial coraje, por la niña que en ningún momento se llego a quejar, con cinturón en mano, les daba hasta que se cansaba de pegarles, y los niños, llorando y suplicando que no les pegara mas, hacia por terminar el castigo, pero algo pasaba con la niña, ella todo el dolor lo aguantaba, y solo una mirada retadora al padrastro le dejaba, algo que hacia hervir mas la sangre, del mal ser humano que era el padrastro.

Padrastro: !Llora maldita¡, pídeme que no te castigue mas, !pide de rodillas que no te castigue mas¡

la niña de la escalera

Madre: Ya déjala, ella es así, ya no te molestes en educar, a mis hijos que no tienen compostura y hacen lo que les da la gana.

Narrador: Así pasaron meses, de castigo a los 3 niños, con el encubrimiento de la madre a favor del esposo, hasta que un día, por la noche, el tipo de ver que el castigo, no le hacia nada a la niña, por las escaleras de la casa la aventó, muriendo la niña al instante, la familia completa huyo.

Pero se dice que días después de la muerte, la niña al padrastro se le apareció, para anunciarle que en unos años, la muerte le llegaría, y eso al hombre muerto en vida dejo.

Se dice que fantasma de la niña, aun en esa casa se aparece, para ayudar a los niños, que son victimas de los abusos de los padres, de la madre, se supo que al morir el padrastro, los hijos la dejaron y sola quedo, viviendo en la miseria, pidiendo limosna, y de sus hijos el perdón.

Sol la llama y el pequeño niño andino Atipaj

 

andinos pueblos

Titulo: Sol la llama y el pequeño niño andino Atipaj
Autor: Cesar de León E.
Personajes: Atipaj (niño), Sol (llama), Sathiri (padre) puma
Categoría: Obra de teatro

Narrador: Atipaj un niño de los andes peruanos, que vivía con sus padres, siempre su sueño fue el de encontrar una llama que lo quisiera como fiel compañero que el quería ser, hijo de campesinos que tenían rebaños, su padre siempre le comento que llegaría el día que un animal como la llama, se acercaría a el.

Acto 1

Atipaj: Dios quiero que me mandes a mi compañero, para poder jugar con el, seré un digno amigo, y lo sabre proteger muy bien.

Sathiri: Nunca dejes de buscar, hijo mio, que nuestro dios, algún día te va a recompensar, las buenas acciones que en nuestra vida tenemos, el dios que nos protege, siempre las tiene presentes.

Atipaj: Gracias padre mio, yo seguiré esperando, y por lo pronto te ayudare a cuidar, tu extenso rebaño de llamas, y en alguna de ellas se que mi amigo, llegara.

Sathiri: No te preocupes hijo, que solo el destino a tus preguntas, respuesta tendrá, por lo pronto no desesperes, que sera el animal, el que a ti te encontrara.

Narrador: Pasaron los días que se volvieron semanas y meses, y Atipaj ya el tema nunca con su padre todo, cuando menos lo esperaba, su padre una encomienda le dejo: buscar a una hembra preñada, que se había separado del rebaño, y que tenia miedo que los depredadores, la fueran a matar.

sol la llama

Acto 2

Sathiri: Atipaj vete a la pradera a buscar la hembra preñada, que temo por su vida, esta llama, la vi muy mala y creo que se retiro a parir por el monte

Atipaj: A la orden, padre mio, me ausentare el tiempo que sea necesario, y no volveré hasta que tenga noticias del animal

Sathiri: Lleva contigo las armas que necesites, ya que los depredadores, no solo a las llamas, pueden atacar, si tienen oportunidad, nuestras vidas también nos querrán quitar.

Atipaj: Nuestro dios en mi travesía, me acompañara, tenlo por seguro, que al animal en mis brazos, me veras

Narrador: Así el ya no tan pequeño Atipaj, su travesía emprendió, buscando por montañas y praderas, al animal que en su vientre un hijo engendro, pero lo que vería, nadie lo prepararía, solo su con su honda y un arco, el camino curso.

Acto 3

Atipaj: No puedo a mi padre defraudar, esa hembra de llama, tengo que encontrar, esto antes de que algún depredador, la mate y no pueda parir, la cría que lleva dentro de su vientre, y que quiere la luz del sol, ver y empezar a vivir,

Atipaj: Ya llevo días buscando, y las huellas del animal son frescas, pero se nota que arrastra las patas, signo de debilidad en la hembra, me tengo que apurar, sino esa llama, no la cuenta.

Narrador: Y Atipaj, llego a uno de los cerros mas altos de la región, cuando estuvo en la cima, claramente a la llama, a lo lejos vio, se veía cansada, y con la mirada perdida, por lo que no se pudo dar cuenta, que un puma la seguía, a lo que Atipaj, empezó a descender, para evitar la masacre, que estaba por suceder.

andino niño

Acto 4

Atipaj: Puma maldito, no te puedes comer a mi animal, que lleva dentro una criatura, que aun no ve la luz del sol.

Atipaj: Por eso mi padre, me recomendó, no dejar mi honda, para salvar a la llama, me llevare estas piedras, para ahuyentar al depredador

Puma: Muy tarde muchacho andino, (le grito) este animal es mi cena y nada ni nadie, lo podrá evitar

Atipaj: Ya has matado a la hembra, hambre no pasaras, aléjate del cuerpo, para a la cría salvar

Puma: ¿Quien te crees tu para darme ordenes, humano altanero, tu raza se cree superior, no saben que de un zarpazo también a ti te puedo matar?

Atipaj: De eso no me cabe la menor duda, dios te dio unas garras, para poder tu vida defender, pero a mi me dio inteligencia y herramientas, con lo cual te puedo vencer

Narrador: Al ver que se comería también a la cría, Atipaj una decisión tomo, y fue la de utilizar su honda para ahuyentar al depredador, empezó a darle vueltas, y el puma sigiloso empezó a correr, para atacar a Atipaj, a quien no podría vencer, un solo disparo en el cuello le dio, al puma herido, mejor se marcho, el niño andino, al cuerpo de la llama llego, con su cuchillo afilado, la cría saco, dando un masaje para darle calor, el sol en forma de un lunar en una pierna Atipaj noto, y a la cría le dijo: si te logras el nombre de “Sol” te daré, y si quieres mi amigo puedes ser, en ese momento el animal sus ojos abrió, y aun con lagrimas por lo que sabia le había sucedido a su madre, a Atipaj al oído, murmuro:

puma andino

Acto 5

Sol: Eres mi padre, mi hermano y mi amigo, mi vida salvaste, mi vida te pertenece y siempre estaré contigo.

Atipaj: Ninguna pertenencia, eres mi amigo y juntos llegaremos, te cargare el trayecto, que débil aun te veo, te subiré en mis hombros y te presentare a mi padre, que fue el que me mando, y ahora se por que lo hizo, sabia que en el vientre estarías tu, el sol que mi vida esperaba, y que le diera luz a mi camino.

Sathiri: Hijo mio, aun preocupado estoy, veo que traes a la cría, me imagino que la hembra no lo logro.

Atipaj: Si padre, muy tarde he llegado, y su vida no logre salvar, pero un recuerdo al puma, se tenia que llevar, quería tener la vida mía y la de mi amigo sol, algo que no podía permitir, y un golpe se llevo.

Sathiri: Ahora se que mi dios, me dio en sueños un buen consejo, el de enviarte por la llama, tu alma lleno, y la cría que llevaba en su vientre, tu cariño se gano

Sol: Atipaj mi vida ha salvado, y ahora es como mi hermano, mi vida daría con gusto por el, si la suya, peligro pudiera llegar a tener

Narrador: Y así el tiempo paso, Atipaj un hombre se volvió, y vio la magia de Sol su fiel compañero, que en la amistad se engendro, así supo que un hermano no siempre es de la misma sangre o raza, una hermandad puede llegar a crecer, entre cualquier ser vivo, que en la vida se pueda ver.