Obra de teatro, Tino el payaso que solo sabia hacia llorar

Titulo: Tino el payaso que solo sabia hacer llorar
Autor: Cesar de León E.
Personajes: Tino, Titino,
Categoría: Obra de teatro

payaso triste

Acto 1

Tino: Hola niños, ¿Quieren que les cuente un cuento?

Titino: No papa, ellos quieren divertirse, para que les vas a contar un cuento, mejor hagamos un juego entre las sillas, a ver con el ritmo de la música, quien logra sentarse, cuando la apaguemos.

Tino: Mijo, ellos quieren escuchar una historia, de reflexión, déjame se las cuento y después seguimos con el juego.

Titino: ¿A ver que dice la audiencia? digan que piensan niños, cuento triste o juego alegre

Tino: No los pongas en esa disyuntiva, hijo mio, claro que no escogerán la primera, pero como aquí el que manda en el show soy yo, ahí se me quedan todos sentaditos, para que les cuente la historia.

Narrador: A los niños de no mas de 5 años, no les quedo mas que sentarse aburridos a escuchar lo que el payaso “Tino” les quería compartir.

Esa era la historia de siempre, debido a este tipo de problemas, los dos payasos, se estaban quedando sin eventos, cada vez eran menos ya que la voz se había propagado, que el payaso “Tino” en lugar de hacer reír a los niños, hacia que lloraran, y aunque después de los cuentos aburridos y sin sentido para niños de esa edad, pusiera los juegos, nada era igual.

tino y titino

Acto 2

Titino: Ya ves “Apa”, ya los volviste a hacer llorar, ahora ¿Como calmo a todos los niños?

Tino: No se titino, ya algo se te ocurrirá

Titino: Quien de todos estos hermosos niños, quiere un regalo, digan “Yo” y se los daré

Tino: Pero titino, esos regalos, son para el evento que sigue en algunas horas, como los puedes empezar a regalar (comento al oído de su hijo)

Titino: Padre, mejor calle, que por aferrarse a contar sus cuentos, los niños se pusieron a llorar, ¿Que no ve lo que esta ocasionando? y las caras de los padres, si no hago esto, aparte que no nos pagan, no se que mas nos podrían hacer.

Tino: Ok hijo mio, tu sabes lo que haces.

Narrador: Tino y Titino, recientemente habían perdido sufrido una perdida irreparable, la madre y esposa, de ambos, había muerto y devastado en su totalidad al padre, claro que también al hijo, pero lo había asimilado un poco mas, y sabia que la vida tenia que continuar.

payaso alegre

Ya en casa, después de casi no ganar nada, por los regalos que tuvieron que volver a comprar, Titino hablo con su padre, esta situación no podría continuar.

Acto 3

Titino: Padre, creo que la tristeza de la perdida de mama, te esta afectando en todo, y lo demuestras en los eventos, haciendo a los niños llorar, ¿Que crees que a mi no me duele? ¿Que no tengo sentimientos?, lo que pasa que los dejo en mi hogar, los niños no tienen por que padecer nuestro dolor, y si seguimos así, nadie mas nos va a contratar, y usted y yo sabemos que somos buenos, pero a como vamos, otro oficio, tendremos que empezar a buscar.

Tino: Disculpa hijo mio, tienes razón, la vida no ha sido justa, pero de eso los niños, no tienen la culpa, y voy a tratar de cambiar, para honrar a tu madre, que fue el pilar de esta familia.

Titino: Si padre, me da gusto que acepte, ya que es uno de los primeros pasos, el aceptar, sabemos que mi madre esta en el cielo, y que tarde o temprano la vamos a alcanzar, por lo pronto, hagamos nuestro trabajo, que es por el que nos pagan, mejor y a hacer reír a todo niño que se nos ponga enfrente.

Tino: Si hijo, te lo voy a demostrar, si la vida, nos pone baches, por mas difíciles que estos sean, dios, si no supiera que podríamos con ellos, no nos lo mandaría jamas.

Narrador: Y a partir de ese día, volvieron a ser los payasos, mas reconocidos, por hacer reír a chicos y grandes, y con trabajo honran la imagen de su ser querido, que se adelanto al camino, que todos un día, vamos a andar.

Moraleja: Honrar a nuestros seres queridos, es algo que nada ni nadie, nos puede quitar, pero si con esto afectas a terceros, tienes que cambiar.

El niño de la casa abandonada

Titulo: El niño de la casa abandonada
Autor: Cesar de León E.
Personajes: Roman, Julio, Ernesto y el niño de la casa
Categoría: Obra de teatro (adaptado de Historias de terror)

Narrador: Esta es la historia de terror de los niños que gustaban de jugar fútbol, siempre en la cuadra de sus casas, después de llegar de la escuela, Roman, Julio y Ernesto, se ponían a hacer su tarea, para poder tener el permiso de sus padres, y así poder jugar en la calle, lo que mas les apasionaba, que era el fútbol.

Algo curioso, pero que ellos nunca tomaron en cuenta, era que a petición de sus padres, nunca deberían de entrar en la casa abandonada, que estaba enfrente de sus casas, una mansión, que nadie se acuerda la ultima vez que tuvo habitantes.

el niño de la casa abandonada

Acto 1

Roman: Julio vamos amigo, no puede ser que aun no termines la tarea, si el profesor, casi ni nos dejo nada, creo que eres un flojo que no le gusta estudiar, ya Ernesto esta jugando con la pelota, dominándola si parar.

Julio: Si mi tarea ya la termine, lo que estaba haciendo solo era repasar el temario que estoy por terminar, porque ya vienen los exámenes, y no quiero reprobar.

Roman: Ahora si no se que decir, nunca me acorde del temario que nos dejo el profesor, al rato que terminemos de jugar, también lo estudiare yo.

Julio: Si amigo, no esta muy difícil, lo único es, que tenemos que leer constantemente, para que algo se nos quede, ahora solo deja me pongo mis tenis y nos vamos a entrenar, que mis padres ya me dieron el permiso de jugar, pero como siempre, solo no podemos entrar, en la mansión embrujada que esta por haya.

Roman: ok mi amigo, yo me voy con Ernesto, que ya impaciente esta, y me hace señas, para que vaya a jugar, no tardes mucho, que quiero practicar, tiros penales, sin cesar.

Narrador: Los tres amigos eran inseparables, y sus padres eran amigos también, así que era una amistad de muchos años, lo curioso de todo, es que todos los padres a los tres adolescentes les habían advertido que nunca pusieran un pie en la mansión abandonada, algo que no puedes pedirle a los jóvenes, porque es como encender la curiosidad que tienen guardada en su interior.

niños jugando futbol

Acto 2

Ernesto: Roman, ¿Que no vamos a jugar? te quedaste horas platicando con Julio y yo aquí asoleando me esperando tu llegada.

Roman: Es que Julio esta estudiando el temario, para los exámenes que vienen, y nunca me acorde, pero ya estoy aquí, y quiero practicar, los tiros a penales, que dijimos; vamos a jugar.

Ernesto: Ok pero tu eres portero, eso te pasa por tarde llegar, y yo he estado practicando por un buen rato y ya quiero tirar.

Narrador: Así empezaron a jugar, y al poco rato Julio se les unió en la practica de penales y cuando empezaba a pardear, desde una de las ventanas un chico algo demacrado, se asomo a verlos jugar.

casa abandonada

Acto 3

Julio: Hola amigo, pensé que no vivía nadie en el lugar, porque no vienes y te unes a jugar?

El niño de la casa: Si quisiera, pero no puedo, ni tampoco se me permite jugar

Roman: Es que no sabe jugar futbol, (dijo en tono burlón)

Ernesto: Seguro tiene dos pies izquierdos (secundo a Roman, en tono sarcástico)

Julio: Ya déjenlo que sus padres, su motivo tendrán, yo lo invite, porque lo vi con ansias de jugar.

El niño de la casa: Gracias Julio te lo agradezco

Julio: ¿Como sabes mi nombre, si apenas te acabo de conocer?

El niño de la casa: Se el nombre de tus padres, de los padres de Roman y también los de Ernesto, ya que ellos me conocen muy bien

Narrador: Los niños quedaron estupefactos, al ver que en un segundo estaba en la ventana, y al otro al pie de la puerta.

Acto 4

El niño de la casa: Y Roman y Ernesto, no es que no sepa jugar, o que tenga dos pies izquierdos, de echo los fantasmas no tenemos pies.

Julio: Vayámonos, amigos, esto no esta bien

Roman: Perdón amigo, no queríamos molestar (dijo casi llorando y sin voltear atrás)

Ernesto: Discúlpanos no era nuestra intención molestar, ( dijo con lagrimas en los ojos)

Narrador: Y así llegaron a sus casas, contando todo a sus papas, a lo cual ellos al pasar por ese mismo trauma, a sus hijos ese susto querían evitar, pero como la “Curiosidad mato al gato” nada podía parar el que esos niños por su cuenta, conocieran a Julian, el niño de la casa abandonada.

La casa de la pelotita

Titulo:La casa de la pelotita
Autor:Cesar de León E.
Personajes: Don Pascual, La ama de llaves, el jardinero
Categoría: Cuento de terror

Don Pascual, una persona ya de entrada edad, había quedado viudo, por un accidente, en cual se murieron su preciosa nena y la esposa, queriendo olvidar la tragedia, se traslado a una casa de campo la cual le habían prestado un conocido amigo, que no tenia mucho contacto hacia muchos años, al saber de su situación le ofreció la casa que acababa de comprar años antes la cual estaba habitada solo por la Ama de llaves y un jardinero que vivían en una pequeña casa adjunta a la casa grande.

 

Al llegar a la casa, sintió un apego que no sentía en mucho tiempo, como si algo lo llamara a estar ahí, al principio de los días, todo fue tranquilidad, pero como pasaba el tiempo, algo raro empezó a pasar, una pelotita aparecía a la entrada de la casa, que provenía de la parte superior de la casa.

Don Pascual, la recogía y la guardaba dentro de cajones con llave y al día siguiente estaba en donde mismo, pensando en que la ama de llaves, la ponía en la entrada, para recordarla a la niña que había muerto meses atrás, Don Pascual decidido y un poco molesto, por la falta de tacto de la señora, le fue a reclamar.

Señora: quizás la intención suya es que me acuerde de mi fallecida hija, pero creo que con poner la pelota en la entrada, todos los días, esta equivocando el camino (le dijo a la ama de llaves, don Pascual) a lo que la señora le contesto, créame señor que no se de que esta hablando, yo no pongo nada en donde usted dice.

Así quedo y la ama de llaves, tuvo que salir de emergencia a su pueblo natal, por la perdida irreparable de un pariente, y el jardinero que era el esposo, se fue con ella, dejando a don Pascual solo en la inmensa casa, al llegar y abrir la puerta, vio claramente, como venia cayendo la pelota desde las escaleras, algo que le estremeció el alma, sabia que estaba solo, y que nadie mas estaba en la inmensa mansión.

Se puso investigar y así supo por periódicos de décadas pasadas, que en el lugar un niño, había muerto en la piscina, un pequeño que tenia la misma edad, que la hija de don Pascual, que al sentir su dolor, lo quiso confrontar.

Así supo el nombre del niño y le dijo que el quería estar en paz y que si sabia de su difunta hija y su esposa, que por favor, les hiciera llegar un mensaje, y era que el ya había superado el amargo dolor de su partida, y que esperaba que todo quedara en paz.

Desde ese día, la pelota jamas volvió a caer, y la armonía en el lugar quedo, Don Pascual su semblante cambio y decidió regresar a su hogar, que ahora sabia, que su familia estaba descansando en paz.

 

obra de teatro infantil, La princesa Maya Xel-Hay y los alebrijes alegres

Titulo: La princesa Xel-Hay y los alebrijes alegres
Autor: Cesar de León E.
Personajes: Princesa Maya Xel-Hay, Briky alegrije no 1, Nock alegrije no 2,
Categoría: Obra de teatro infantil

princesa maya

Narrador: La princesa Maya Xel-Hay, una linda niña, que tenia el poder de ver a los alebrijes, animales mitológicos parte de la cultura de los leyendas mexicanas antiguas, y que ella tenia como a amigos, con los cuales se entretenía por muchas horas, todos los días que se iba por el campo a pasear.

Acto 1
Xel-Hay: Briky, Nock donde esta mis pequeños amigos, no crean que escondiéndose entre las ramas de los arboles no los voy a escuchar.

Briky: Hola Princesa, no nos escondíamos, jugamos entre nosotros dos en lo que llegabas aquí, que no sabes, que sin ti el juego no tiene ningún chiste.

Nock: !Mentiras¡ si nos escondíamos de ti, niña, eres boba que no nos viste arriba de tu cabeza, cuando llegaste.

Xel-Hay: Ya los había visto, tu briky estabas escondido en esa rama delgada que esta a la derecha del árbol y tu Nock como estas tan gordo, como crees que no podría ver esos colores morados que tienes en tu cuerpo.

Briky: Jajaja, ahora se que no podemos escondernos de ti.

Nock: Niña mala, yo que pensé que no nos veías jajaja

Xel-Hay: Bueno ahora si vamos a jugar, tu briky para embarnecer y tu Nock para que adelgaces esa barriga, les propongo correr hasta el barranco en donde se encuentra el cenote sagrado.

nock alebrije alegre

Narrador: Entonces jugaron, como todos los días, respetando lo sagrado del cenote que tanto resguardaban los Mayas, y solo jugaban al rededor del cenote, que por mucho tiempo permaneció intacto de los humanos.

Acto 2

Xel-Hay: Recuerden amigos, que no se puede acercar uno al cenote, que seriamos castigados por los dioses

Briky: Sabes que somos cuidadosos amiga, ahora vamos a jugar a las escondidas

Nock: Recuerda que la princesa, no sabe jugar a las escondidas, se ríe de todo y siempre la encontramos.

Xel-hay: Juguemos, amigos pero tu Nock, te toca contar y encontrarnos.

briky alebrije alegre

Narrador: Y así empezaron a jugar, fue tanto el ahincó que la princesa le metió, para buscar un lugar en donde esconderse, que encontró un árbol viejo al lado del cenote, en donde se metió, pero para su desgracia, tenia un agujero de las raíces muertas que se habían secado y por ahí resbalo.

Acto 3

Xel-Hay: !Amigos¡ ayúdenme que me resbalo, si caigo al agua, nadie me podrá salvar.

Nock: No te preocupes mi amiga, que con mi cuerpo anchor, me tomare del árbol, y el cuerpo largo de Briky, te servirá de guía para volver a subir.

Briky: Toma mi mano mi amiga, y después sube, que Nock, te ayudara, estos juegos peligrosos, no los debemos jugar.

Xel-Hay: Gracias amigos míos, mi vida han salvado, no se como agradecer, los quiero como a hermanos, por siempre en deuda estaré.

Nock: Solo te pedimos, que aunque crezcas, no nos olvides jamas.

Briky: Si en tu corazón, nos llevas, y en tu mente también , nuestras almas jamas morirán.

Narrador: Entonces desde ese momento, en adelante, la princesa a todos en su reino enseño, que los alebrijes del bosque, a ella un día ellos con sus manos la salvaron, ella se encargo de proliferar la existencia de estos extraños y mitológicos seres, hasta llegar a nuestros días.

Obra de teatro de 4 personajes, Luisa y Las brujitas del bosque encantado

Titulo: Luisa y las brujitas del bosque encantado
Autor: Cesar de Leon E.
Personajes:  (4) Luisa, Miguelito (el ratón) Brujilda, Hermelinda
Categoria: Obras de teatro de 4 personajes

Obra de teatro de 4 personajes, Luisa y Las brujitas del bosque encantado

Narrador: Como todas las historias de cuentos, esta empieza en un bosque que se le conocía como “encantado”, todo a consecuencia de dos brujitas que deambulaban con sus escobas, buscando ingredientes para sus pocimas. Ellas eran las hermanas Brujilda y Hermelinda, unas niñas muy inquietas que ya volaban sus propias escobas. A petición de sus mayores, buscaban arañas, sapos y yerbas alucinógenas, para preparar sus brebajes encantados y esa era toda su vida.

Por otro lado, Luisa una niña de la edad de las brujitas, siempre ayudaba a su abuela, a recolectar bayas, nueces y algunas frutas que daba el bosque que colindaba a la casa de su abuela, pero siempre prevenida de no pasar las fronteras y pasar del bosque al “bosque encantado”, Luisa que solo la acompañaba su ratón MIguel, con el que entablaba conversación como con cualquier humano, era su gran amigo y consejero.

Obra de teatro de 4 personajes, Luisa y Las brujitas del bosque encantado

Miguelito: Luisa aca son muchas las fresas que podemos recolectar, ven rápido, que el sol las empieza a marchitar.

Luisa: Ahí voy Miguelito, que no ves que también estoy recolectando las nueces que me pidió mi abuela

Miguelito: Ya se, pero esto esta mas a fácil de recolectar y las nueces no se marchitan, como le pasa a las fresas, vamos floja corre y vamos a llenar ese cesto.

Luisa: Aunque eres mandon, te considero mi mejor amigo,

Narrador: A lo lejos, al terminar el bosque, se veían varios arboles frutales que se notaba que brillaban algo así como un has de luz que emitían esos arboles, algo que el bosque encantado hacia, para atraer a las personas.

Luisa: !Mira Miguelito ese árbol de moras¡ que a lo lejos se ve

Miguelito: Ese árbol esta encantado, es difícil que un árbol se vea así naturalmente, es el bosque encantado el que nos esta atrayendo, ! No lo veas Luisa¡ que te va a atraer

Luisa: No amigo, ese no esta en el bosque encantado, voy por las moras que pueda y regreso

Miguelito: !No corras que es una trampa¡

Narrador: Luisa que con trampas cayo en la tentación, al bosque encantado entro, de repente el cielo que hasta ese entonces estaba claro y azul, se empezó a nublar, con esos nubarrones negros que empezaron a oscurecer el lugar.

Luisa: Miguelito en donde estas (decia casi llorando)

Miguelito: No te podia dejar sola, y aunque no me hiciste caso, este bosque es el culpable,

Luisa: Que vamos a hacer, ya quiero ir a la casa de la abuela, que se va a preocupar

Narrador: Tan asustados estaban Luisa y Miguelito, que nunca se percataron que arriba de ellos las dos brujitas atentas estaban escuchando, y como ellas no eran malas, se decidieron a bajar.

Obra de teatro de 4 personajes, Luisa y Las brujitas del bosque encantado

Brujilda: Hola amigos, ¿los podemos ayudar? (a Luisa y al ratón les pregunto)

Hermelinda: De seguro el bosque encantado los engaño como a todos los que aquí se pierden jajaja (a su hermana sonriendo comento)

Brujilda: No te rias de la desgracia de nuestra amiga, brujilda, mejor preséntate y vamos a ayudarlos

Hermelinda: Tienes razón hermana, Hola amigos soy Hermelinda la hermana menos de Brujilda, si quieren los podemos ayudar, se suben con nosotras a nuestra escoba y en la frontera del bosque las podemos llevar.

Luisa: (aun con asombro, no podía dar crédito a lo que veía) Gracias, si nos pueden ayudar se los agradecería.

Miguelito: No Luisa, nos llevaran a su casa para comernos (grito el ratón)

Obra de teatro de 4 personajes, Luisa y Las brujitas del bosque encantado

Brujilda: No se de donde sacas tal historia, si quisiéramos comer un ratón, hace rato estarías en nuestras pansas jajaja ( dijo con tono irónico) confíen en nosotras, que no les haremos daño.

Narrador: Y a la escoba de las brujitas subieron, para a la frontera del bosque llegar, así nos damos cuenta que no todos los que pensamos que sean malos, lo serán.