El niño de la casa abandonada

Titulo: El niño de la casa abandonada
Autor: Cesar de León E.
Personajes: Roman, Julio, Ernesto y el niño de la casa
Categoría: Obra de teatro (adaptado de Historias de terror)

Narrador: Esta es la historia de terror de los niños que gustaban de jugar fútbol, siempre en la cuadra de sus casas, después de llegar de la escuela, Roman, Julio y Ernesto, se ponían a hacer su tarea, para poder tener el permiso de sus padres, y así poder jugar en la calle, lo que mas les apasionaba, que era el fútbol.

Algo curioso, pero que ellos nunca tomaron en cuenta, era que a petición de sus padres, nunca deberían de entrar en la casa abandonada, que estaba enfrente de sus casas, una mansión, que nadie se acuerda la ultima vez que tuvo habitantes.

el niño de la casa abandonada
Acto 1

Roman: Julio vamos amigo, no puede ser que aun no termines la tarea, si el profesor, casi ni nos dejo nada, creo que eres un flojo que no le gusta estudiar, ya Ernesto esta jugando con la pelota, dominándola si parar.

Julio: Si mi tarea ya la termine, lo que estaba haciendo solo era repasar el temario que estoy por terminar, porque ya vienen los exámenes, y no quiero reprobar.

Roman: Ahora si no se que decir, nunca me acorde del temario que nos dejo el profesor, al rato que terminemos de jugar, también lo estudiare yo.

Julio: Si amigo, no esta muy difícil, lo único es, que tenemos que leer constantemente, para que algo se nos quede, ahora solo deja me pongo mis tenis y nos vamos a entrenar, que mis padres ya me dieron el permiso de jugar, pero como siempre, solo no podemos entrar, en la mansión embrujada que esta por haya.

Roman: ok mi amigo, yo me voy con Ernesto, que ya impaciente esta, y me hace señas, para que vaya a jugar, no tardes mucho, que quiero practicar, tiros penales, sin cesar.

Narrador: Los tres amigos eran inseparables, y sus padres eran amigos también, así que era una amistad de muchos años, lo curioso de todo, es que todos los padres a los tres adolescentes les habían advertido que nunca pusieran un pie en la mansión abandonada, algo que no puedes pedirle a los jóvenes, porque es como encender la curiosidad que tienen guardada en su interior.

niños jugando futbol

Acto 2

Ernesto: Roman, ¿Que no vamos a jugar? te quedaste horas platicando con Julio y yo aquí asoleando me esperando tu llegada.

Roman: Es que Julio esta estudiando el temario, para los exámenes que vienen, y nunca me acorde, pero ya estoy aquí, y quiero practicar, los tiros a penales, que dijimos; vamos a jugar.

Ernesto: Ok pero tu eres portero, eso te pasa por tarde llegar, y yo he estado practicando por un buen rato y ya quiero tirar.

Narrador: Así empezaron a jugar, y al poco rato Julio se les unió en la practica de penales y cuando empezaba a pardear, desde una de las ventanas un chico algo demacrado, se asomo a verlos jugar.

casa abandonada

Acto 3

Julio: Hola amigo, pensé que no vivía nadie en el lugar, porque no vienes y te unes a jugar?

El niño de la casa: Si quisiera, pero no puedo, ni tampoco se me permite jugar

Roman: Es que no sabe jugar fútbol, (dijo en tono burlón)

Ernesto: Seguro tiene dos pies izquierdos (secundo a Roman, en tono sarcástico)

Julio: Ya déjenlo que sus padres, su motivo tendrán, yo lo invite, porque lo vi con ansias de jugar.

El niño de la casa: Gracias Julio te lo agradezco

Julio: ¿Como sabes mi nombre, si apenas te acabo de conocer?

El niño de la casa: Se el nombre de tus padres, de los padres de Roman y también los de Ernesto, ya que ellos me conocen muy bien

Narrador: Los niños quedaron estupefactos, al ver que en un segundo estaba en la ventana, y al otro al pie de la puerta.

Acto 4

El niño de la casa: Y Roman y Ernesto, no es que no sepa jugar, o que tenga dos pies izquierdos, de echo los fantasmas no tenemos pies.

Julio: Vayámonos, amigos, esto no esta bien

Roman: Perdón amigo, no queríamos molestar (dijo casi llorando y sin voltear atrás)

Ernesto: Discúlpanos no era nuestra intención molestar, ( dijo con lagrimas en los ojos)

Narrador: Y así llegaron a sus casas, contando todo a sus papas, a lo cual ellos al pasar por ese mismo trauma, a sus hijos ese susto querían evitar, pero como la “Curiosidad mato al gato” nada podía parar el que esos niños por su cuenta, conocieran a Julian, el niño de la casa abandonada.

FIN

Si te gustan las leyendas de suspenso y de terror, este cuento de terror, seguro te gustara

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