Fabulas infantiles Juanjo el Cazador, fabula infantil

Titulo: Juanjo el cazador
Autor: Cesar de León Escobedo
Personajes: (3) Juando, Ramon, Foxy
Categoría: Fabula infantil,

Juan Jose, o Juanjo como le decían en su casa de cariño, era un niño que le gustaba salir con su papa, la palabra cacería, era habitual para el pero aun no sabia a ciencia cierta lo que era, aunque ya en algunas ocasiones había salido a “Cazar” con su papa, mas bien el lo hacia por estar con el, ya que era su ídolo.

Ramon hombre acaudalado, con un excelente negocio, que le permitía hacer lo que le gustaba, que era matar animales, como un estilo de vida, empezaba a quererle inculcar a su hijo, el “deporte” de cazar animales.

Por fin llego el día en que saldría con su papa, a cazar en el bosque que colindaba, con la mansión y del cual Ramon era dueño, ya adentrándose al frondoso bosque, y a unas horas de estar buscando, a zorros que cazar, Ramon recibió una importante llamada a su teléfono celular.

Era la mano derecha de la empresa de Ramon, el cual le solicitaba la presencia en las oficinas, con carácter de urgente, ya que uno de los mejores clientes, se quería ir con la competencia, Ramon le dijo a Juanjo, que necesitaba que lo esperara, en el bosque, que el tenia su celular activado y que sabia como utilizarlo, para hablarle en caso de alguna urgencia.

Juanjo de tan solo 8 años, se quedo solo con su rifle, que tenia el mismo tamaño que el, y empezó a caminar por el bosque en búsqueda del animal de cola roja, que su padre le había descrito, ninguno de los dos, noto que la batería del celular de Juanjo, estaba por terminar.

El día era frió, calaba hasta en los huesos, pero con la emoción de estar con su padre, no lo había notado, al estar solo en el bosque, empezó a enfriar y Juanjo empezó a buscar al zorro entrando al bosque, que no dejaba pasar la luz del sol, por el espesor de su forraje.

Juanjo imitando cada paso que recordaba , de la única cacería que había pasado con su padre, en el cual por cierto, no se había tenido suerte de matar ningún animal, pero al ser su padre el ídolo de su corta vida, el lo imitaba en cada paso que daba.

A las horas de caminar por el bosque, con el rifle en su hombro, en el firmamento, encontró una cola de color rojo, rojo como el sol cuando esta por meterse en el firmamento, la cola que pasaba erguida, le dio tiempo de apuntar y sin pensarlo dos veces y tiro del gatillo rifle, se escucho un disparo y después todo quedo en total silencio, el rifle le había dado un golpe tan fuerte, que hizo que Juanjo, cayera y se pegara en la cabeza, quedando desmayado por muchas horas.

La Zorra Foxy, fabula infantil

Los lambidos en la cara, despertaron a Juanjo, quien había estado inconsciente por muchas horas, y que al ver la nevada y el niño  no reaccionaba, lo había arrastrado a su madriguera, en ese momento Juanjo despertó, aun sin saber que había pasado, y la zorra le hablo:  ¿Por que me quieres matar?, Juanjo quien había escuchado la pregunta, pero al ver que podía entender lo que la zorra foxy le había dicho, no lo podía creer, le pidió que le volviera a repetir, la pregunta ya que estaba desorientado por el golpe recibido, a lo que la zorra le volvió a hacer la misma pregunta por segunda ocasión.

Juanjo enmudeció, pensando en su cabeza que lo que escuchaba no estaba bien, el no sabia, pero el golpe recibido, había sido tan fuerte que algo le había afectado, que ahora entendía a los animales.

Juanjo le comento que era cazador al igual que su padre, la zorra entendiendo la posición del niño, le dijo: Esta bien, yo también cazo, les traigo ratones y lagartijas a mis hijos para comer, te entiendo Juanjo, en ese preciso momento, salieron de lo mas oscuro dos pequeños cachorros que habían estado escuchando la conversación de Juanjo y de Foxy.

¿Ya podemos salir, mama?, ! queremos ver al niño ¡ Juanjo con sentimientos encontrados, por lo que estaba viviendo, noto que Foxy tenia sangre en su bella cola roja, a lo que el niño le pregunto, que le había pasado, Foxy le dijo a Juanjo que su disparo había sido certero y que le había rosado con el disparo en la cola, y que estaría muy agradecida si le perdonara la vida, por que sus cachorros aun dependían de ella y si la mataba, también los cachorros morirían con ella de tristeza y de hambre.

Juanjo llorando de arrepentimiento, le pidió su perdón, jurando no volver a lastimar a ningún animal, en lo que tuviera de vida, viendo por la entrada que el sol ya no se veía, solo se notaba la blanca nieve, que había tapado la entrada de la guarida, la madriguera de Foxy estaba caliente, le comento a Foxy que al ser tan tarde de seguro su papa lo estaría buscando y estaría preocupado por el.

Foxy la zorra, le comento que la tormenta de nieve, había estado muy fuerte y que al ver que no reaccionaba, lo había arrastrado a la guarida, y que no lo dejaría salir, hasta que la nieve cesara, así empezaron a platicar como grandes amigos, durante muchas horas, hasta que se quedaron todos dormidos.

Al día siguiente se escucho el ruido de personas que lo buscaban, por lo fuerte de la nevada, no tenían esperanza de encontrarlo con vida, , cientos de personas gritaban el nombre de Juanjo, y el mas preocupado e hinchado por las lagrimas de impotencia, por no poder hacer nada, debido a la tormenta de nieve que había caído sin pronostico de por medio.

Juanjo al notar la voz de su padre salio asomando la cabeza, por la entrada de la guarida y hablándole a su padre, Ramon no lo podía creer, era su pequeño hijo que le hablaba desde esa pequeña entrada, a una guarida elaborada de ramas y follaje que Foxy había hecho, cuando metió su cabeza a la madriguera, noto a su hijo en una pequeña “cama” elaborada con las hojas de los cientos de arboles que caían constantemente, Ramon noto que la zorra Foxy, lo veía con temor y recelo, sabiendo lo que el animal había hecho, le prometió sin saber si el animal le entendería o no, que en sus tierras, nunca mas se volvería a cazar a un animal en lo que le quedara de vida.

Juanjo le dijo que ella entendía, y que le daba las gracias por tan noble gesto, Juanjo le dijo a su papa que si le había disparado con su rifle a la zorra, pero que no quería volverlo a hacer,  ya no quería ser como su papa, Juanjo no quería ser cazador, le dijo que el animal, aun sabiendo que lo quería matar, lo había salvado de morir en la intemperie.

Desde ese momento, en todas las tierras que tenia Ramon, que eran miles de hectáreas en todos los continentes del mundo, no se volvería a cazar nunca mas.

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